Publicado el  WEDNESDAY, 10 de AUGUST de 2011

Memorias culinarias: cada bocado tiene su historia

por Prensa Expouniversidad
Existe algo que los colombianos extrañan particularmente cuando dejan su casa: la comida de mamá, las recetas de la abuela, la cuchara de palo, los alimentos típicos que en Colombia se compran a la vuelta de la esquina y hasta la olla para el sancocho.

Eduar K. Salas Burbano
Expouniversidad
expouniversidad2011@gmail.com

Son muchos los colombianos que han tenido que dejar su país natal por diversas razones. En la actualidad el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) reporta que 1 millón 400 personas han migrado de Colombia en los últimos 5 meses. Muchas personas deciden viajar a otros países con la intensión de conocer diferentes culturas y vivir nuevas experiencias. Existen quienes por la necesidad de trabajar y sacar adelante a sus familias o cambiar el estilo de vida, deciden arriesgarse a aventurar en un lugar desconocido en busca de prosperidad económica. Los viajes de negocios son otras razones por las que las personas deciden establecerse en un país. En Colombia particularmente se presenta el exilio hacia el exterior por eventos en los que la vida de una persona está en peligro debido a múltiples manifestaciones del conflicto armado que sufre el territorio nacional.

Cuando las personas viajan y permanecen parcial o permanentemente surge el llamado “sentimiento patrio” donde el Himno Nacional, la Bandera Tricolor, el Sombrero Vueltiao y la selección de fútbol adquieren otro significado. Cada una de las representaciones de la cultura, la economía, la sociedad y el folclore colombiano se convierten en símbolos representativos, identitarios y emocionales de los nacionales en el extranjero, pero existe algo que particularmente los colombianos extrañan cuando dejan su casa: la comida de mamá, las recetas de la abuela, la cuchara de palo y los alimentos típicos que en Colombia se compran a la vuelta de la esquina y hasta la olla para el sancocho.

Es precisamente la gastronomía colombiana la que inspiró al Laboratorio de Comidas y Culturas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Antioquia el desarrollo del proyecto Memorias Culinarias de los Migrantes Colombianos. Una propuesta etnográfica innovadora al usar la virtualidad como método investigativo y que con el apoyo de los consulados de más de 15 países, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la gran red virtual de colombianos en el mundo www.redescolombia.org, lograron rescatar las historias de vida de colombianos radicados en más de 58 ciudades de los cinco continentes. Todas contadas alrededor de la gastronomía criolla.

Sólo en los primeros cuatro meses 700 personas de distintos países había contado su historia respecto a la memoria culinaria de los migrantes colombianos. Un espacio virtual que el grupo investigativo diseñó con el fin de promover testimonios que permitieran conocer y reconocer la singular percepción que se tiene de los alimentos y la comida colombiana cuando se está en un lugar donde el acceso a ellos es difícil, costoso y de otra calidad y sabor.

Cristina Rios. Colombiana en Greenville, Carolina del Sur - Estados Unidos

Las experiencias, guiadas por una serie de preguntas promovían recordar y reflexionar sobre las añoranzas, los elementos de identidad y las diversas situaciones generadas por un proceso migratorio, todo contenido en un sitio web. La dirección del sitio era www.comidasmigrantescolombianos.com y estuvo en funcionamiento durante los dos años que duró la investigación donde se logró, de manera innovadora, estudiar las migraciones asociadas al papel de la identidad gastronómica.

Según Carlos Andrés Aristizábal Botero, co-investigador del proyecto, la investigación no sólo logró probar la eficiencia de uso de las tecnologías para el desarrollo de una etnografía, que era el objetivo principal, sino que se evidenció que los alimentos se convierten en referentes, en representaciones de situaciones particulares y significativas de cada persona y mas cuando se cuentan con un sentimiento de añoranza ya que ésta se activa, según Aristizábal, con la ausencia de lo que normalmente se consigue en cualquier mercado colombiano, y con la dificultad de acceder a ciertos elementos, lugares, personas, olores, fiestas, música, etc.

Por ejemplo, una mujer de 30 años, oriunda de Medellín y que vive en Imola, Italia, a la pregunta: ¿Cuáles comidas me identifican como colombiano(a)? respondió: “Los desayunos, es la comida del día que más me gusta, y en Colombia te preparan para iniciar enérgico el día, y además es muy tradicional la mezcla de sabores dulces y salados (chocolate, arepa, huevo...) en Italia el desayuno está basado en el dulce solamente, en realidad es solo un cappuccino (café caliente con leche espumosa) y una “pasticina” o sea un pan dulce relleno con mermelada o crema de chocolate”.

Otra mujer que participó de la investigación y que vive en Madrid, España, respondió a la misma pregunta que: “Las arepas de mi abuela, el ajiaco de mi madre, el sancocho de \'pescao\' de mi tío Kike, las almojábanas con chocolate de mi tía Judith y la aguadepanela fría y con limón de mi abuela Eva”.  Éste, particularmente es un testimonio curioso por tanto que otorga cada alimento a un familiar como si fuera un talento único de cada quien. La aguadepanela con limón no sabe igual si la hace Luisa, Andrea, o Rut; ni las arepas son el mismo manjar si no están amasadas por la abuela. Alimentos que se salen de la simpleza y se convierten en elementos identitarios y mucho más valiosos incluso, que otras cosas materiales. 

Alexandra Sánchez. Colombiana en Leeds - Inglaterra.

Otra particularidad que se logra identificar sobre las comidas, es que, aunque la bandeja paisa se encuentra prácticamente en todas las regiones del país, y casi en cada ciudad hay por lo menos un restaurante que se llame “El Paisa” o que por lo menos ofrezca en su menú la bandeja típica de los antioqueños, el Ajiaco, sopa tradicional de los bogotanos y de la sabana cundiboyacense, es uno de los platos a los que más se refieren los migrantes colombianos. Otro de los alimentos que más se extraña es el plátano, la arepa y los frijoles. Evidencia de ello, son los siguientes testimonios:


“yo creo que las sopas, eso es muy típico pero el plato que me identifica como colombiana es el ajiaco”. Durban, Sudáfrica.
“El ajiaco, es una de las comidas que no tiene un homologo y que se hace con productos que solo se consiguen en Colombia, como la papa criolla y las guascas” Buenos Aires, Argentina.

“El Ajiaco. Hace algunos años atrás, reuní un grupo de 30 personas, la mayoría colombianos en mi pizzería y disfrutamos de una olla gigantesca de mute, preparado por una amiga colombiana”. Sidney, Australia.

“El sancocho, las tajadas, los patacones, los frijoles, el aguacate, las papas chorreadas, las ensaladas, el arroz con pollo, los jugos de fruta natural, lastimosamente las fritangas no muy saludables también, que nunca me gustaron. Porque era lo que mi abuela cocinaba, mi mama, mi familia, era lo que comíamos en restaurantes cuando estábamos en el centro de la ciudad”. Vermount, Estados Unidos.

Así mismo, el tema de los alimentos y las comidas, se convirtió en una motivación para hablar de otros elementos que adquieren distintas denotaciones cuando se está lejos de casa. Por ejemplo, las fiestas patrias adquieren otras percepciones, se convierten en el motivo para reunir la representación colombiana en distintas partes del mundo, sin embargo para algunos más allá de una fecha, el patriotismo se vive las pasiones. 

“No me gustan las “fiestas patrias”. Éstas me remiten a una idea paupérrima de la nacionalidad... ¿qué es la patria? ¿quién la define?... en mi construcción de identidad nacional juegan más otras ideas como los acentos, las formas de hablar de moverse y de relacionarse, las formas de querer, la música y las formas de bailar y de amarse, los paisajes, los lugares y la comida, por supuesto”.

Ciudad de México. México. 

Juan Carlos González. Colombiano en Sendai - Japón.

Del mismo modo, el proyecto investigativo logró generar lazos entre historias y promover vínculos sociales entre las personas participantes de la etnografía, por lo que el nuevo objetivo es lograr una nueva recolección de datos con mayor presencia en otros países y ciudades, para que los colombianos en el exterior nutran constantemente de experiencias, vivencias e historias que surgen lejos de la tierra de sus añoranzas. Un espacio que podría convertirse en una importante contribución a la memoria histórica y cultural del país, así como lo ha logrado la música, el arte, las danzas y el deporte.

El proyecto de Memorias Culinarias de Migrantes Colombianos estará presente en Expouniversidad 20011, llenado la feria de los colores, los olores y los sabores de las comidas de esta tierra, porque cada bocado tiene su historia.

 

 

Este texto hace parte de la producción de contenidos que se origina desde Expouniversidad como preparación para el encuentro con la creatividad y la ciencia. 

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