Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

Esp
lunes, 12 de noviembre 2018
12/11/2018
Síguenos

Listado

Jair Bolsonaro, Brasil y el contexto Latinoamericano

Jueves, 2 de noviembre, 2018
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UdeA 

Por Rafael Rubiano Muñoz - Profesor de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas

La coyuntura política inmediatamente anterior en la que el pueblo brasilero ha elegido presidente, a un exmilitar con una votación de 55, 54% plantea, más que sorpresa – para los desprevenidos o no – es la necesidad de observarla con minuciosidad y detalle, lo que exige un adecuado análisis y demanda no la especulación ni la opinión periodística, que en muchas ocasiones dan a los públicos noticias que carecen de estudio y de investigación. ¿A qué tipo de fenómeno político corresponde Jair Bolsonaro? ¿Cómo los pueblos pasan en unos años de ser regidos por gobiernos de izquierda a los de ultraderecha? ¿Cómo comprender ese proceso político en el contexto latinoamericano?

Y es que el fenómeno de vuelta a la derecha en Brasil resulta un acontecimiento que no es atípico y excepcional en nuestros territorios si se logra mirar con una concepción de la teoría histórica y en clave de la reflexión desde la ciencia política. Siendo Brasil uno de los países con una densidad de población pluriétcnica y multicultural y uno de las naciones que han tenido el más profundo e intenso proceso de mestizaje y de migración, que se entendería por su pluralidad es tendiente a la tolerancia y la democracia, cómo el discurso autoritario, intolerante y combativo de Bolsonaro, caló para que se convirtiera en presidente y ahora uno de los tanto gobiernos latinoamericanos que después de haber pasado por regímenes populares, democráticos y de izquierda, se inclinan a los extremos absolutos.

Como muy bien lo hicieron en sus contribuciones al análisis de coyuntura política tanto Marx1 como Tocqueville2, un suceso político que irrumpe en el escenario social ha de explicarse después de acontecido y en la larga duración, quiere decir, un evento político (como en lo que se refiere a un proceso electoral) más allá de las cifras y de los datos, ha de explicarse en un diálogo donde es imprescindible mirar en un largo plazo del tiempo, de atrás hacia adelante; y de otro, conectar el acontecimiento político con ciertas tendencias de la estructura social y de las circunstancias económicas. Para decirlo más claramente, hay que pasar del tiempo inmediato y hacer un salto largo hacia atrás para volver a la actualidad. En el país de la teología de liberación y en la nación más pluriétcnica del continente latinoamericano no es un fenómeno atípico en la rueda de los procesos políticos que conocemos desde las independencias en estas tierras.

 

Lo que hay que decir es que Bolsonaro gana las elecciones no por ser él mismo un líder político y carismático, sino que apareció como un candidato de emergencia, o para decirlo con Max Weber en su extraordinario análisis El Político y el científico, es un político de ocasión, no de profesión, y como tantos otros “políticos de emergencia”, Colombia, Argentina, Perú, Ecuador, Paraguay, en gran parte de Centroamérica, se vuelven políticos, personas que sin estudio, ni preparación, ni formación, al menos en las ciencias sociales y políticas, son empujados por las circunstancias terminan siendo gobernantes de nuestros países, siempre catapultados por el descontento y la desilusión popular y sin duda por los intereses de unas elites económicas en cada región, tan mediocres y miserables en cuanto anteponen a los sentimientos nacionales sus intereses económicos trasnacionales.

Sin duda, el caso de Bolsonaro está ocurriendo hace una o dos décadas en toda América Latina, donde aparecen los políticos de ocasión quienes hábiles en el manejo de los medios y en un lenguaje vulgar, ramplón y simplicista, captan la atención popular y se vuelven de la noche a la mañana en gobernantes de las naciones, valga decir, empresarios o incluso famosos (de medios o de los deportes) Trump en Estados Unidos también no es un fenómeno atípico.

En Latinoamérica este tipo de liderazgos han surgido por varias razones: por un lado por gobiernos que se van desgastando en sus políticas públicas y van perdiendo capital electoral; de otro lado por el desprestigio, campañas “sucias” donde se apela a la masificación mediática donde se descalifican y se atizan el miedo y el terror y de otro, porque hay un reflujo hacia la derecha en nuestro contexto, porque como muy bien lo analizó Herbert Marcuse en 19343, la crisis de gobiernos progresistas inmediatamente han inclinado las sociedades, o a la revolución o a las derechas autoritarias.

Para explicar el caso Bolsonaro y por extensión algunos en América Latina (Macri en Argentina, luego de estar en el solio Pablo Kuczynski, lo reemplazó Martin Vizcarra en el Perú, en Ecuador Lenin Moreno, y otros) hay que tener en cuenta la teología de la liberación y el papel de la religión evangélica en este país. Bolsonaro coincidió con la crisis política en el país de los líderes de izquierda (Dilma Rousseff y de Ignacio Lula da Silva, este último condenado a prisión) quienes desprestigiados a partir de campañas mediáticas y en redes, especialmente por Facebook y por Whats App, curiosamente, se emprendió la labor de “envilecerlos” y de paso, con el desprestigio por mensajes como la corrupción y el clientelismo, irlos envileciendo en su imagen en los sectores medios y pobres o miserables de la nación, en especial en las grandes y extendidas favelas.

De otro lado, siendo Brasil un país sincrético en lo religioso, en este sincretismo ha perdido terreno la Iglesia católica, apostólica y romana, el cristianismo tradicional y ha ganado un impresionante terreno las iglesias evangelistas, pentecostales, que han llegado a las zonas y a la población más vulnerable del país (la mayoría). Desde hace décadas y por eso se insiste 

así hay que observar analíticamente el fenómeno Bolsonaro, estas iglesias de barrio han ganado un espacio con un discurso de redención y de salvación donde ni el Estado ni el liderazgo de las izquierdas ha podido penetrar, en muchos años el P.T. (Partidos de los trabajadores) perdió electorado y capital cultural, potencial electoral siendo sustituidos por estos evangelistas se han convertido en sustitutos en los púlpitos y en los vecindarios.

Lo que explica el fenómeno Bolsonaro entonces es una crisis de conciencia y de identidad política, que se potenció con el desprestigio de la izquierda y sus líderes por los escándalos y se intensificó con el encarcelamiento de Lula da Silva, acontecimientos frente a los cuales fueron aprovechados por este tipo de personajes emergentes que con un discurso evangelista y de derecha, con el uso de la propaganda y de los medios masivos de comunicación y las redes, coparon el vació de desilusión y de desesperanza de los sectores ampliamente vulnerables del país carioca.

Ahora Bolsonaro aprovechó esa ocasión de crisis y junto la desprestigio y la campaña de escándalos contra la izquierda y los líderes del P.T (Partidos de los trabajadores), se ha confabulado con estas sectas evangelistas, en la que, de la teología de la liberación han convertido sus discursos mesiánicos en una “teología de la prosperidad”, frente a la cual pretenden no solamente acaparar las masas populares vulneradas, convertirlas en capital electoral (como sucedió en la elección presidencial) y al mismo tiempo enriquecerse con el “Pare de sufrir” y hacer de los vacíos espirituales una mercancía con lo cual, estos pastores se han vuelto en negociantes del sufrimiento y de la redención momentánea. Estas parroquias convertidas en empresas de enriquecimiento fácil (teología y evangelios del Jesús te ama o pare de sufrir) a través del “atraco” directo a las almas vacías que se desprenden de lo poco que tiene  con tal de tener momentáneamente unos instantes de paz y sosiego, han hecho de la política brasilera e incluso en latinoamericana el nuevo arcano de las teologías políticas.

Para un continente que no se ha secularizado, cualquier discurso mesiánico o heroico con tintes religiosos cala y es más es el caldo perfecto a los nuevos populismos de derecha en estas tierras que ahora con otro discurso dogmático, regresivo, fanático y fascista al revés, pretende en la academia y la universidad “descolonizarse” o “poscolonizarse”, los extremos se tocan ideológicamente. A estos discursos teológico políticos de redención y salvación, donde se antepone el miedo, se juntan otros discursos como el del revanchismo y la venganza contra enemigos reales o imaginarios (el crimen callejero, el narcotráfico, la carestía y la inflación, la recesión, la pobreza, y otros males), que no son más que necesarios mantenerlos para que justamente sigan ejerciendo el poder estos políticos ocasionales con los dominadores empresariales de los países, y junto a esta “debacle” donde al parecer estamos al final de los tiempos se ataca a los que supuestamente se considera los males más oprobiosos morales (el consumo personal de drogas, el homosexualismo, el matrimonio gay, el aborto) en fin y otros llamados “pecados capitales” que son utilizados como mamparas para justificar estas cruzadas de derecha que han hecho de los gobiernos latinoamericanos de hoy, el terreno propicio de estas emergencias políticas de ocasionalidad.

De modo que Bolsonaro hace parte como muy bien lo ha estudiado Jhon Lynch4 y José Luis Romero5, la emergencia de caudillos ocasionales y líderes de ocasión, valga reiterar catapultados como gobernantes a través de la manipulación mediática, el uso obviamente mediocre de discursos teológicos políticos y unas campañas políticas siempre cifradas en el desprestigio y el descalificativo de los oponentes, no su debate y confrontación ideológico franco, trasparente y directo. Las derechas siempre emergen en las crisis con pragmatismo y practicidad.

En Colombia el desprestigio y el descalificativo se usó en medios masivos y redes con el llamado peligro venezolano y cubano, el enemigo era el castrochavismo y la Colombia humana de Gustavo Petro. No por casualidad Marcuse y los arriba citados, comprendieron que el régimen más peligroso en el mundo es el de la democracia liberal porque en ella siempre están fermentándose las derechas y los autoritarismos, es decir, aprovechando las crisis, porque para defender la democracia siempre ella requiere de la razón y la deliberación, por eso es uno de los regímenes más peligrosos, tiene que defenderse de lo que la amenaza a su interior.

Vientos de guerra, agitación y una Latinoamérica fragmentada y desunida, una descomposición de la unidad que ya ha sido atizada por Argentina con Macri contra maduro es lo que se avecina con Bolsonaro, pronto Colombia se verá afectada por el gobierno Bolsonaro y de paso perderemos la reserva natural del Amazonas para el mundo como pulmón global. Parodiando a Borges, los astros y los hombres vuelven cíclicamente, los conservadores y las derechas vuelven también cíclicamente, a ello no escapó Colombia.

1El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (1851)
2Recuerdos de la Revolución de 1848. (1851)

3La lucha contra el liberalismo en la concepción autoritaria del Estado. (1934)
4Ensayos sobre sociedad y Estado en América Latina (1987).
5El pensamiento político de las derechas latinoamericanas (1980).

Facultad de Derecho y Ciencias Políticas: Espíritu Crítico y Compromiso Social
Correo electrónico: derechoypolitica@udea.edu.co
Síguenos en Facebook,​ en Twitter y en YouTube

54d4db3244a5e15c6a21152b_logo-renata.png
54d4db5924c957e253bd5fa5_logo-ruana.png
54d4db63ae77e15e6afe94a0_logo-universia.png
54d4db6add1988d75368ecff_logo-icetex.png
54d4db7744a5e15c6a211531_logo-colombiaprende.png
54d4db7edd1988d75368ed05_logo-gobiernolinea.png
54d4db86dd1988d75368ed09_logo-canalu.png
54d4db9644a5e15c6a211534_logo-cis.png
54d4db9d44a5e15c6a211535_logo-colciencias.png
54d4dba444a5e15c6a211539_logo-ips.png
Sistema Único de Información de Trámites - SUIT
54d4dbb7ae77e15e6afe94a4_logo-redemprendia.png
54d4dbbfdd1988d75368ed14_logo-colombia.png
Fundación Universidad de Antioquia
No + filas
No + filas
Hacemos Memoria
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57+4] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57+4] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones

Política de tratamiento de datos personales

Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2018