Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

Esp
sábado, 24 de octubre 2020
24/10/2020
Síguenos

Opinión

UdeA Noticias
Opinión

¡A las calles!

29/09/2020
Por: Daniel Bedoya Salazar, estudiante de Filosofía UdeA

«... Ahora más que nunca resulta imperativo salir a defender nuestros derechos y nuestra democracia, oponiendo a la estigmatización de la protesta la legitimidad de nuestros reclamos. Es momento para enfrentar la arbitrariedad y la brutalidad de la violencia con la fuerza inigualable de la razón...»

En su célebre ensayo “Resistence to Civil Government”, traducido al español como “La desobediencia civil”, Henry D. Thoureau expresa que “todos los hombres reconocen el derecho a la revolución, es decir, el derecho a negar su lealtad y oponerse al gobierno cuando su tiranía o su ineficacia sean desmesurados e insoportables”.

Y no fue solo un postulado teórico, el autor fue capaz de ponerlo en práctica en 1846 cuando fue puesto preso al negarse a pagar sus impuestos argumentando que no podía contribuir a un Estado capaz de mantener la esclavitud y emprender guerras sin ninguna justificación.

Esta crítica a la autoridad estatal fue enarbolada por gran parte de los movimientos sociales del siglo XIX y XX, entre cuyos máximos representantes podemos encontrar figuras de la talla de Mahatma Gandhi, Monseñor Óscar Romero, Martin Luther King, Marsha P. Johnson y Nelson Mandela.

Todos ellos promovieron la desobediencia civil frente a leyes y programas gubernamentales injustos, lograron que sus reclamos fueran escuchados por medio de manifestaciones multitudinarias y pacíficas que pasaron a la historia al posibilitar una reflexión de la sociedad y una mayor conciencia de los ciudadanos sobre los temas de interés común.

No en vano la mayoría de los países del mundo reconocen en sus constituciones los derechos a la libertad de conciencia, de expresión, de asociación y de participación política como un antídoto para evitar la instalación de un tirano y la destrucción del Estado de derecho. De esta forma se nos garantiza a los ciudadanos el ejercicio libre de estos derechos cuando lo consideremos necesario. Por ello no hay que no habría que temer al momento de agruparnos para protestar en contra de una ley que nos parece injusta, que transgrede los principios éticos comunes o cuando sencillamente buscamos participar activamente en los asuntos públicos, poniendo de presente nuestras inquietudes, reparos y propuestas.

Entre el asombro y la esperanza el año pasado pudimos presenciar como en todo el mundo florecían espontáneamente protestas impulsadas por la sociedad civil, cientos de miles de personas salieron a las calles de Francia, Colombia, Egipto, Hong Kong, Ecuador, Rusia, Venezuela y Chile para exigir a sus respectivos gobiernos que garanticen, como es su deber, condiciones de vida digna para toda la población; el acceso a una educación pública, gratuita y de calidad; la defensa de la vida de los activistas y líderes sociales; la gestión adecuada de los dineros públicos y la erradicación de la corrupción; la protección de los derechos políticos; el cese del abuso de autoridad y de la represión por parte de las fuerzas de seguridad; acciones concretas para salvaguardar el medio ambiente y la posibilidad de participar libremente de elecciones democráticas.

Nuestro país inicio el año con manifestaciones que se detuvieron con la llegada de la pandemia y se reactivaron tan pronto las restricciones a la movilidad se fueron flexibilizando. Es que, lastimosamente, Colombia cuenta con un gobierno acéfalo que hace de su voluntad la ley y desacata deliberadamente las órdenes judiciales emitidas por las cortes.

Un gobierno que es experto en incumplir los acuerdos que pacta con los diversos sectores sociales, negacionista del doloroso incremento de las muertes violentas y las masacres, empeñado en hacer trizas los acuerdos de paz con las FARC. Un gobierno sumamente clasista, que en medio de una crisis sanitaria prefiere girar recursos a las grandes empresas, abandonando a las micro, pequeñas y medianas.

Un gobierno que constantemente mira el retrovisor y no es capaz de enfrentar las causas estructurales de la violencia y la misera que viven tantos colombianos. Un gobierno completamente desconectado de la realidad nacional y que solo sabe responder con violencia no les deja otra alternativa a sus ciudadanos que levantarse, alzar la voz y resistirle por todos los medios que le sean posibles.

Ahora más que nunca resulta imperativo salir a defender nuestros derechos y nuestra democracia, oponiendo a la estigmatización de la protesta la legitimidad de nuestros reclamos. Es momento para enfrentar la arbitrariedad y la brutalidad de la violencia con la fuerza inigualable de la razón y de los argumentos. Ya lo decía Thoureau: “No hay motivos legítimos para obedecer a un gobierno injusto, pues la conciencia nos ordena primero ser hombres, individuos, conciencias libres y responsables, y sólo después, súbditos.” El llamado es claro: ¡A las calles!


Nota

Este es el espacio de opinión del Portal Universitario, destinado a columnistas que voluntariamente expresan sus posturas sobre temáticas elegidas por ellos mismos. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores y no reflejan una opinión o posición institucional de la Universidad de Antioquia.

Correo del contacto
[57+4] 219 50 19
Lo más popular
54d4db3244a5e15c6a21152b_logo-renata.png
54d4db5924c957e253bd5fa5_logo-ruana.png
54d4db63ae77e15e6afe94a0_logo-universia.png
54d4db6add1988d75368ecff_logo-icetex.png
54d4db7744a5e15c6a211531_logo-colombiaprende.png
54d4db7edd1988d75368ed05_logo-gobiernolinea.png
54d4db86dd1988d75368ed09_logo-canalu.png
54d4db9644a5e15c6a211534_logo-cis.png
54d4db9d44a5e15c6a211535_logo-colciencias.png
54d4dba444a5e15c6a211539_logo-ips.png
Sistema Único de Información de Trámites - SUIT
54d4dbb7ae77e15e6afe94a4_logo-redemprendia.png
54d4dbbfdd1988d75368ed14_logo-colombia.png
Fundación Universidad de Antioquia
No + filas
No + filas
No + filas
ORACLE
Hacemos Memoria
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57+4] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57+4] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones
Política de tratamiento de datos personales
Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2020