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jueves, 24 de junio 2021
24/06/2021
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Generales

Desde la Decanatura


Reflexiones desde la Decanatura

Junio de 2021

Joseph Beuys es una figura incuestionable como referente del arte internacional.  Una cita obligada cuando de contemporaneidad se quiere hacer mención, aún cuando su momento de actuación, que ocurrió en la posguerra en Europa –con algunas extensiones a otras latitudes posteriores en tiempo-, aparezca de manera permanente como parte de la historia del arte contemporáneo. 

Y esto es lo que justamente resulta significativo. En los momentos más complejos de la historia humana, algunos de nuestros congéneres logran sobreponerse a las circunstancias y actuar como un faro que sirve de guía a todos los demás. Beuys fue uno de esos personajes. 
Su momento histórico no podía ser más difícil: en la posguerra, en Alemania. El país causante de uno de los conflictos más traumáticos y dolorosos de la historia moderna, y que además sin misericordia, recibió el castigo por sus culpas. 

En ese sentido Beuys renegó de su figura como artista en las tradiciones occidentales, en cambio declaró su papel como chamán, una invocación mitológica, aspecto que además lo convirtió en práctica, en una performancia intencional.
No es por supuesto comparable la situación de Alemania en la posguerra con lo que ocurre en la actualidad colombiana (ni es propósito hacerlo), pero es cierto que la suma de situaciones que vivimos en nuestra realidad solamente puede ser descritas en términos de fatalidad. Y han sido en este escenario en el que han aparecido también creadores y artistas, que han invocado las potencialidades del arte como recursos de mediación, de interacción o de intervención, para afectar la realidad inmediata, la sociedad. 

Para el caso voy a hacer mención de algunos, ya no artistas individuales, sino colectivos de artistas, que han hecho de esta energía en potencia un propósito social y político, y que además han interactuado entre sí, con gran fuerza de impacto.

El Cuerpo Habla, apelando a conceptos como la fabulación y la resistencia, se ha servido de la performancia con el ánimo de activar la energía que une. Pone a prueba los poderes de la carne y con esa fuerza se aplica a descubrir “lo que puede un cuerpo”. Artistas a las calles, es otra de las iniciativas que surgieron en medio de las coyunturas de protesta social, de reciente ocurrencia. Un espacio de convocatoria amplia, que ha buscado agremiar a distintos agentes de distintos entornos y expresiones culturales que, con la suma de fuerzas y recurriendo a los distintos medios artísticos, pretende generar conciencia crítica, y a la postre, deriva en una activación política. 

Músicos a las calles, un apéndice de Artistas a las calles, en la propuesta que se consigna a través de un manifiesto promulgado como declaración de intenciones, pregonan su propósito de “dinamizar, problematizar, cuestionar” las estructuras endurecidas que nos han conducido a la realidad que vivimos hoy. Empiezan por atacar la propia apatía que reina entre los artistas, particularmente entre los músicos, y en cambio reclaman de cada uno de los artistas convertirse en agentes de cambio y transformación social. Fueron muy sonados gestos como el “cacerolazo sinfónico”, propiciando otros espacios de toma de consciencia. 

Hay un elemento común entre estos colectivos artísticos, que además confluye con los planteamientos de Beuys. Se invoca la expansión de lo artístico, incluso para contextualizar la afirmación de Beuys y que se convierte en una consigna, que se refiere a que “cada uno de nosotros es un artista”. Una concepción cuyas derivas afectan de manera directa la propia concepción del arte y de la obra de arte. 

Por último, otro de los elementos comunes de los tres colectivos tiene que ver la matriz de su origen, puesto que de un modo o de otro, todos ellos se encuentran vinculados a nuestra Facultad de Artes. Vínculo crítico, tenso, afirmado en el debate de las ideas y las prácticas artísticas. Y que a la postre logra el milagro de mantener vigente el propósito de la formación y la construcción colectiva que representa nuestra Facultad de Artes.


Gabriel Mario Vélez Salazar
Decano 
Facultad de Artes


Comunicado del Consejo de Facultad a la sociedad

"En una manera apacible puedes sacudir el mundo" 
Gandhi

En estos momentos convulsos, el sueño se agita y parece derrumbarse todo lo que habíamos construido. Momentos en los cuales el arte, desde su dimensión ética, estética, social y política, tiene el potencial de ayudarnos a reconocer nuestra fortaleza para emprender las rutas de transformación necesarias y así responder a la situación de la ciudad y el país en pos del bienestar común.

En ese sentido, el diálogo abierto, respetuoso, oportuno y amoroso entre estudiantes, trabajadores, administradores y empleados nos permite hallar en el otro y la otra, apoyo y soporte modulado en la capacidad de entendernos desde la diferencia, encontrando en esa diversidad estrategias para el cuidado de sí, de los otros que son nuestros congéneres, de la vida y de la libertad; estrategias que son fundamentales para concebir y construir la realidad.

El momento histórico nos demanda apropiar el saber y hacer del arte para mostrar, visibilizar, re-existir, elaborar, denunciar; crear comunidad, porque es una forma de arte que se integra a lo comunitario, moldea las subjetividades a la vez que es modulada por la fuerza de cada una de ellas. Esa es la potencia al alcance, la forma en que entendemos el mundo, en el que las diferencias se amalgaman, nos unen en una armonía de voces para enfocarnos en un horizonte común.

En este contexto de actuación, el Consejo de la Facultad de Artes rechaza cualquier forma de violencia, y exhorta a todos los sectores sociales para que encontremos en el diálogo el escenario para el trámite de los enormes problemas que nos afectan como sociedad, pero que también nos ofrecen oportunidades para reencauzar la historia sobreponiéndonos a las espirales de desigualdad social y violencia que nos atenazan.

El Consejo de Facultad rechaza toda forma de represión violenta contra el derecho a la manifestación pacífica de ciudadanas y ciudadanos y que ha afectado principalmente a las y los jóvenes estudiantes de nuestro país durante las actuales jornadas de protesta.

Medellín, 5 de mayo de 2021 
Consejo Facultad de Artes, Universidad de Antioquia

 


Planeación estratégica

La Facultad de Artes mantiene su dinámica de crecimiento y fortalecimiento a través de procesos académicos que, articulados con la investigación y la extensión, benefician e impactan no solo el ámbito local, sino el regional y el nacional. Esta unidad académica desarrolla todos sus procesos misionales para la satisfacción de necesidades en el campo de la formación artística, el disfrute del arte en sus distintas manifestaciones y el acceso a una oferta cultural incluyente.

Conocer los avances, proyectos y plan de acción permite ser partícipes del desarrollo de la unidad académica, de su quehacer y devenir.

Informe de Gestión 2019

Presentación resumen Informe de Gestión 2019

Balance social 2019

Balance social 2018

Presentación resumen Balance social 2018

Plan de Acción 2018-2021

Informe de Gestión 2017

Balance social 2017

Plan de Acción 2016

Para conocer el PAI 2016 de la Facultad de Artes, haga clic aquí


Comunicado del Consejo de la Facultad de Artes

A mediados del año 1918, un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina, dio inicio a un movimiento de amplia repercusión en el Continente. La llamada “Reforma Universitaria de Córdoba” constituyó un verdadero hito en la historia de los movimientos estudiantiles latinoamericanos y en el ámbito de la educación universitaria en esta parte del mundo. No es exagerado afirmar que, fruto de esa reflexión, las universidades latinoamericanas construyeron un profundo análisis sobre su quehacer y que de él somos herederos los ciudadanos de estos países.

Un siglo después, la educación universitaria ha sido nuevamente motivo de reflexión, esta vez en el ámbito colombiano. Hace más de dos meses, un amplio movimiento estudiantil y profesoral ha presentado propuestas que, además de buscar superar la crisis presupuestal de las universidades públicas del país, ha puesto a reflexionar a la sociedad colombiana sobre la importancia de la educación superior y de la cultura en el país. Los estudiantes han conseguido que, por medio de una protesta creativa y propositiva, las problemáticas de las universidades públicas se abran un lugar como uno de los principales temas de la agenda política nacional.

Al igual que ocurrió hace un siglo, el movimiento colombiano ha sufrido diversas tensiones entre la manifestación pacífica y reflexiva y algunos estallidos de violencia. Por ello, también hoy, como lo fue en Córdoba, es importante analizar el alcance de las acciones y seguir fortaleciendo el movimiento que se ha expresado por medio del ejercicio simbólico y la discusión argumentada. Dos escenarios vividos hace menos de una semana en la Facultad de Artes, nos convocan a reflexionar sobre la importancia del actual movimiento y la necesidad de mantener el espíritu creativo que lo ha caracterizado.

El pasado 22 de noviembre, mientras se desarrollaban una serie de enfrentamientos en las puertas del campus y sus alrededores, un grupo de encapuchados irrumpió en el Centro de Documentación Luis Carlos Medina Carreño de la Facultad de Artes. La toma de este espacio vital en la dinámica académica de la Facultad, se realizó violentando las cerraduras del Centro y generando daños en la alarma instalada en dicho espacio. El propósito de ocupar el Centro de Documentación pasó de inentendible a una flagrante paradoja cuando se evidenció que sería utilizado para la fabricación de explosivos destinados a la confrontación. 

El Centro de Documentación de la Facultad de Artes constituye uno de los fondos documentales más importantes de la ciudad en el campo de las artes; por lo tanto su preservación es fundamental para la comunidad académica universitaria, para la comunidad artística y la ciudadanía del Valle de Aburrá.

En contraste con ello, dos días después, el 24 de noviembre de 2018, se produjo un evento de necesaria referencia en los adversos momentos que vivimos: Todos los que se encontraban presentes en el Teatro Camilo Torres de la Universidad de Antioquia, asistiendo a la presentación de Carmina Burana obra sinfónico coral de Carl Orff, les quedó registrado en sus memorias y en su sensibilidad el poder mesmerizante de las notas de esta obra, a medio camino entre la ópera y lo que Orff definía como “óperas de cuento”. Un performance que cobró aún más sentido cuando se podía ver en el escenario un llamado de SOS Universidades Públicas o por el peligro en el que se encuentra nuestro sistema de la educación superior pública. Un conjunto escénico sincrético lleno de referencias históricas y no exento de cuestionamientos, pero pleno hasta la médula de una invocación a la activación política.

La sonoridad heroica del O Fortuna, concluyó con la ovación final en un llamado a la resistencia; que este poema, en su origen medieval, fuera un reclamo a la diosa de la fortuna por la mala suerte, una queja que termina con apocalíptico “mecum omnes plangite!” (llorad todos conmigo), refuerza justamente el posicionamiento ante la adversidad, porque al llorad conmigo que reza el poeta, tras un silencio “de redonda”, le sucede la voz en coro de quienes, desde la conciencia de lo público, declaramos con convicción “que la recibimos pública y la entregamos pública”; en ningún momento rendirnos a la mala fortuna es una posibilidad. Una declaración acompañada de un obrar consecuente y coherente. 

Los 450 artistas en escena lo demuestran, su talento, su saber y su disciplina lograron hacer resonar las paredes del Teatro Camilo Torres y las gargantas de los más de 2000 miembros de la comunidad académica que ocuparon las butacas. Un verdadero acto de comunidad en el escenario de lo público.

No es posible sentar una respuesta definitiva sobre la activación política del arte. Pero en todo caso y en marco de la condición de universitarios y académicos, sí es necesario que reflexionemos en conjunto para encontrar las formas capaces de soportar los contenidos en procura de la coherencia. Y el arte tiene las condiciones para guiar esta reflexión.

27 de noviembre de 2018


La Facultad muestra su arte

La Facultad de Artes se ha constituido en un importante centro de producción artística, del cual sus estudiantes, docentes y egresados son académicos altamente calificados en el ámbito artístico  del país e incluso en el concierto internacional gracias a su labor en el campo de la creación, la docencia, la investigación, la promoción cultural, la promoción académica y la extensión. Conoce nuestro aporte al arte de la región y del país, AQUÍ

 
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