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Los frutos del eugenio, aliados de la salud humana

25/01/2023
Por: Natalia Piedrahita Tamayo - Periodista

El color vistoso de los frutos de los eugenios, habitualmente ignorados para el consumo, llamó la atención de un equipo de investigadores de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UdeA. De acuerdo con su análisis, el fruto morado cuenta con polifenoles con capacidad antioxidante. Los profesionales plantean que esta es una especie promisoria que se podría «enfocar al consumo de la población para ayudar a prevenir y tratar enfermedades no transmisibles como el cáncer y las afecciones cardiovasculares».

Eugenio es un árbol nativo de Australia, que crece hasta los 10 metros. Su follaje es verde y sus frutos son de color morado, son ricos en vitamina A, fósforo, calcio y hierro. Fotografía: cortesía Beatriz López Marín. 

Seguramente en alguna de sus caminatas por Medellín se ha topado con un eugenio, un árbol o arbusto de la familia de las mirtáceas cuyos frutos de color morado o magenta acaparan las miradas. Tras esa intensa coloración y su agradable sabor, se ocultan propiedades nutricionales que, con un consumo regular, podrían representar beneficios para la salud humana. Así lo indican los avances que investigadores de la Universidad de Antioquia vienen obteniendo tras el análisis de esta especie.

«Es un árbol que se utiliza como cerca viva. Su fruto morado, similar en la coloración a la uva pero de un tamaño mayor, se encuentra también en algunos parques del área metropolitana de Medellín y en municipios del Oriente antioqueño como Cocorná, Guarne y Rionegro. Proviene de Australia y crece en zonas áridas. En nuestro territorio ha encontrado las condiciones para reproducirse fácilmente», explicó Beatriz López Marín, profesora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UdeA.

Tras su floración —en enero, junio y septiembre— sus frutos caen y suelen ser pisados por los transeúntes o vehículos, los demás simplemente se descomponen en el suelo. Ante ello López Marín quiso averiguar si, por el contrario, podrían ser consumidos y, mejor aún, tendrían propiedades benéficas para la salud humana.

Con ello en mente viene liderando un equipo de estudio integrado también por Cristian Camilo Yépez, estudiante de Nutrición y Dietética, y Eder Julián Naranjo, egresado del mismo pregrado, con quienes analizó la capacidad antioxidante de estos frutos a partir de los métodos ORAC y FRAP, utilizados para medir el contenido de polifenoles y su papel en la captura de radicales libres y sustancias dañinas para el cuerpo.

«Los polifenoles son bioactivos que están en los alimentos y tienen efectos saludables en los individuos. Los que están presentes en los eugenios —cuyo nombre científico es Syzygium paniculatum— son antioxidantes, es decir que pueden captar y neutralizar compuestos que dañan las células, con lo cual estos pierden su capacidad de daño. Ello evita el desarrollo de procesos alergénicos o asociados a enfermedades como cáncer o diabetes», explicó López Marín.

De acuerdo con la investigadora, estos compuestos funcionan a partir de la ingesta de la carnosidad o pulpa del fruto, e incluso, la fruta que contiene internamente. Las propiedades de este árbol han sido subvaloradas ya que, aunque muchos peatones a menudo se topan con él, no había sido investigado o aprovechado.

Observar el color de las frutas

Foto: cortesía Tony Rood/ Unplash

¿Por qué Beatriz López se interesó en este fruto? Sus estudiantes le habían contado sobre su agradable sabor y en un paseo con sus sobrinos lo colectó, lo guardó en la nevera y lo consumó por varios días. «Esto puede contener antioxidantes», pensó al ver el color tan llamativo de los frutos en la nevera. «Una mayor coloración indica mayor concentración de una cierta sustancia. En el caso del color morado o magenta, esta puede indicar alta cantidad de polifenoles», explicó la investigadora que hace parte del grupo Impacto de Componentes Alimentarios en la Salud —Icas—, adscrito a la Escuela de Nutrición y Dietética de la UdeA.

Aunque su estudio fue impulsado en un primer momento por ella y su equipo, posteriormente se convirtió en el proyecto «Conservación de los compuestos bioactivos del fruto de la especie Syzygium Paniculatum —Planta Eugenio— por medio de liofilización y congelación».

Este proyecto fue seleccionado para ser financiado en la 18ª. Convocatoria del Banco de Programas y Proyectos de Extensión de la Universidad de Antioquia —Buppe—, impulsada en el 2022 por la Vicerrectoría de Extensión.

«El fruto lo colectamos de varios árboles silvestres de Medellín y estaba en diferentes estados de maduración y con su carnosidad se preparamos un extracto que sirvió para analizar su contenido de polifenoles a partir de tres métodos: Folin Ciocalteau, que utiliza molibdato y tungstato sódico para analizar la presencia de polifenoles y antioxidantes, y FRAP y ORAC, que indican los diferentes grados de polifenoles del producto», destacó Éder Julián Naranjo.

De acuerdo con la investigadora, estas frutas se denominan funcionales ya que, aparte de ser deliciosas y tener un considerable valor nutritivo, pueden prevenir la aparición de ciertas patologías. «Consumiendo cerca de 500 mililitros diarios del extracto de su jugo, cubrimos el 50 % del requerimiento de polifenoles necesarios para prevenir el cáncer —recomendó López Marín—. Consumiendo 100 mililitros diarios, obtenemos una cantidad muy similar de polifenoles a la que proveen frutas como las uvas, la mora, el agraz y la remolacha».

Algunos de los lugares de Medellín en los que crecen estos árboles son las laderas de la estación Estadio del Metro, las laderas del Aeroparque Juan Pablo II y la Ciudadela Robledo de la Universidad de Antioquia. En el resto del área metropolitana se han visto ejemplares en diferentes puntos de los municipios de Itagüí y La Estrella.

«El consumo constante de este fruto podría prevenir, que no curar, las afecciones mencionadas. Aunque el estudio es concluyente en cuanto a la prevención pueden derivarse de él otras investigaciones que posibiliten la inclusión de sus componentes en alimentos o tratamientos puntuales», puntualizó López Marín.

Recomendación para el consumo

De acuerdo con los investigadores, consumir este fruto implica atender un adecuado protocolo de lavado. Si es colectado en contextos de alta contaminación y polución como el área urbana de Medellín, la recomendación para su consumo es lavar los frutos muy bien. En un litro de agua se disuelven 10 gotas de cloro comercial y se deja reposar en esta mezcla durante cinco minutos. Esto permite que se eliminen más del 90 % de los organismos patógenos que contenga. Este protocolo de lavado no funciona para todos los alimentos ya que el cloro puede ser tóxico en frutas porosas.

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