Z7_89C21A40L06460A6P4572G3304

Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

miércoles, 28 de septiembre 2022
28/09/2022
Síguenos
Z7_89C21A40L06460A6P4572G3305

Academia

Z7_89C21A40L06460A6P4572G3307
UdeA Noticias
Z7_89C21A40L06460A6P4572G3386
Academia Vida

Manglares de Antioquia, claves para la «acción climática costera»

26/07/2022
Por: Juan Felipe Blanco Libreros- profesor

Este 26 de julio es el Día Internacional para la Conservación del Manglar. Antioquia cuenta con cerca de 500 kilómetros de estos y es pionero en el país en articular a la academia, comunidades, instituciones y gobiernos para avanzar en su protección. Falta, sin embargo, un largo camino para reconocer su importancia frente a la emergencia climática mundial. Análisis del profesor UdeA, Juan Felipe Blanco, experto en estos ecosistemas. 

Las condiciones climáticas y geográficas de los manglares del Urabá antioqueño favorecen la producción de carbono azul, es decir, carbono asociado al océano. Foto: cortesía Juan Felipe Blanco.

Los manglares en Antioquia tienen una figura de protección integral, la Ordenanza No. 26 del 20 de agosto de 2019. Esta reconoce su importancia ecológica debido a su gran extensión y alta productividad primaria y pesquera, al tiempo que destaca la fragilidad ecosistémica y las amenazas que enfrenta en algunas áreas geográficas en el golfo de Urabá. No menos importante, los manglares de las bocas del Río Atrato hacen parte de las más de 34 000 hectáreas del territorio colectivo del Consejo Comunitario Bocas del Atrato y Leoncito, y sostienen las formas de vida tradicionales y la cultura, estrechamente relacionadas con la pesca artesanal.

La Ordenanza aboga por el uso de figuras como el pago por servicios ambientales a comunidades locales para protección del manglar. También urge a la inversión pública y privada para el monitoreo y conocimiento de sus recursos naturales, bienes y servicios. 

La humanidad ha venido reconociendo la importancia de los manglares, sobre todo con la agudización de la emergencia climática global. Aunque comunidades locales y de pescadores en Suramérica habían venido celebrando el 26 de julio como el Día por la defensa del ecosistema de manglar, es en 2015 en que se incorpora al calendario ambiental de la Unesco como «Día Internacional para la Conservación del Manglar», producto de su reconocimiento como un ecosistema clave para el secuestro de carbono atmosférico y, con ello, mitigar las emisiones humanas de CO₂ producidas por la industria, las fuentes móviles y la deforestación.

Desde la COP21, Acuerdo de París o Convención de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, los manglares han ido ganando espacio frente a otros bosques terrestres y ecosistemas marinos, siendo objeto de un mayor número de estudios y medidas de conservación. En la reciente COP26, celebrada en Glasgow —Escocia—, los manglares han sido presentados como una «solución basada en la naturaleza» para los países y empresas emisoras de gases generadores de efecto invernadero, en la carrera hacia modelos productivos con «Cero Emisiones Netas». Los manglares han entrado a formar parte de grandes transacciones económicas o mercados de carbono.

Alrededor del mundo, actualmente existen muchos proyectos de protección del ecosistema y desarrollo socio-económico de las comunidades costeras asociadas a los manglares, financiados por gobiernos y empresas privadas con la premisa de compensar sus emisiones de CO₂; se denominan proyectos de carbono azul.

Las hojas de los mangles, una vez cae al agua y se descomponen, son integradas a la trama alimenticia conformada por muchas especies de peces y crustáceos y, finalmente, se incorporan en los humanos que consumen especies pescadas artesanalmente.

Ahora, lo manglares son parte de las «acciones climáticas costeras» o «soluciones basadas en la naturaleza» para enfrentar no solo el incremento de la temperatura de la atmósfera, sino también el ascenso del nivel del mar y la erosión costera. En Colombia dos grandes ejemplos de proyectos de carbono azul son aquellos financiados por Apple y Amazon.

Sin embargo, los proyectos de carbono azul requieren la vinculación de la participación de diferentes grupos de actores. Además de las comunidades locales asentadas en los territorios costeros, las autoridades ambientales y los inversionistas privados, es necesario el aporte de la academia mediante la generación de nuevo conocimiento. Estos proyectos requieren generar mapas, establecer programas de monitoreo en campo e idealmente acompañados con sensores remotos, idear nuevos métodos, incrementar el conocimiento científico sobre temas básicos y sobre los servicios ecosistémicos y, finalmente, implementar programas de establecimiento de plantaciones en nuevas áreas o reforestación/restaburación/rehabilitacion en áreas degradadas.

El departamento de Antioquia ha sido pionero en el país en la integración de las universidades públicas, la autoridad ambiental, los entes territoriales y la empresa privada en torno al tema del manejo del manglar. El nuevo conocimiento generado entre 2007 y 2019 fue la base para el proyecto de Ordenanza. El empoderamiento de las comunidades reconociendo su saber tradicional e identidad cultural, además de la incorporación de conocimiento formal generado desde o en diálogo con la academia ha sido fundamental. El acercamiento entre la autoridad ambiental y la academia ha permitido la solución de problemas aplicados para el manejo de la zona costera y sus recursos naturales. Finalmente, el reconocimiento de los entes territoriales municipales y departamental, mediante un marco normativo específico, ha permitido institucionalizar las acciones.

Este año, el martes 26 de julio —desde las 2:00 p. m.—, celebraremos por segunda ocasión el Día Departamental para la Protección Integral del Manglar. Esta conmemoración se hace desde la Mesa Interinstitucional, cuya secretaria técnica realiza la Secretaria de Ambiente y Sostenibilidad de la Gobernación de Antioquia. La Mesa es un diálogo entre sectores que demuestra la necesidad de un marco normativo a nivel nacional, departamental y local, la investigación científica, las acciones de manejo y la educación ambiental. Este año se resaltará la importancia de la inversión de recursos públicos en ciencia y tecnología para el monitoreo de los manglares, específicamente la creación de mapas multitemporales que permitan hacer un seguimiento de los cambios, particularmente la deforestación.

El profesor de la Universidad del Tolima, Paulo Murillo Sandoval —doctor en Geografía— presentará el estudio realizado recientemente bajo la supervisión de investigadores de la Nasa en el que se actualiza el área de manglar para el año 2020: 283 419 hectáreas. Desde la Universidad de Antioquia se mostrarán las áreas de ganancia y pérdida de manglar entre 2010 y 2020, mediante la comparación de mapas realizados durante la Expedición Antioquia 2013 y nuevos mapas realizados en 2020 en la era del computo en la nube.

En la Mesa también se ha resaltado el beneficio de la integración de los entes territoriales y la academia con las comunidades en un diálogo de saberes para comprender las contribuciones de este ecosistema al bienestar humano, particularmente de la apicultura como alternativa económica para los pescadores de las bocas del rio Atrato. La ingeniera forestal Diana Carolina Sucerquia explicará por qué la miel de abejas producida en los apiarios en esta zona puede considerarse especial y sostenida por el mangle rojo. Finalmente, la ecóloga de zonas costeras Diana Beatriz Andrade Gamboa, profesional la Secretaria de Ambiente y Sostenibilidad de la Gobernación de Antioquia presentará el esfuerzo conjunto con la Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Región de Urabá —Corpourabá— para sembrar mangles en áreas críticas del litoral antioqueño que contribuyan a las metas de país, en respuesta a compromisos internacionales.

Desde 2011 hemos celebrado el «Día por la Defensa del Ecosistema de Manglar». De un aula, y luego en un auditorio, se pasó a eventos múltiples interinstitucionales, tanto en Medellín como en Turbo y otros municipios de Urabá. Este año, celebramos una vez más, que Antioquia tiene mar y tiene manglares. Pero ante todo, celebramos que tiene conocimiento para apoyar la toma de decisiones y la voluntad política para su protección integral y enfrentar la emergencia climática.

Conéctate al II Encuentro Departamental Unidos por los Manglares y la Acción Climática, un espacio para identificar las amenazas y acciones de protección integral en el Golfo de Urabá. Te esperamos el martes 26 de Julio de 2022, a las 2:00 p.m. por YouTube/Universidad Antioquia

Z7_89C21A40L06460A6P4572G3385
Z7_89C21A40L06460A6P4572G3387
Correo del contacto
[57+4] 219 5027
Z7_89C21A40L06460A6P4572G33O4
Z7_89C21A40L06460A6P4572G33O6
Lo más popular
Z7_89C21A40L06460A6P4572G3340
 
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57 + 604] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57 + 604] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones
Política de tratamiento de datos personales
Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2020